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5 may 2016

3 fracasos que te llevarán al éxito



3 fracasos que te llevarán al éxito

Hay un dicho que dice: “No hay mal que por bien no venga” y aunque en el momento que la estamos pasando “mal” no parece tener sentido, lo cierto es que los fracasos pueden impulsarnos más rápido hacia la meta.
Emprender y tener las agallas de salir al mercado para darte cuenta de tu verdadero valor es una acción que pocos culminan. Más del 90% de las ideas de negocios fracasan, pero ¿por qué? ¿Será que la gente tiene malas ideas? No, es que es poca gente la está dispuesta a perseverar lo suficiente.
Es por eso que los siguientes tres fracasos en la vida de todo emprendedor pueden llevarte al éxito si los superas.
Fracaso # 1: Falta de contactos. No conocer gente clave que pueda apalancar tu idea o proyecto es una de las razones principales por las que fracasan la mayoría de los emprendedores, pero no te preocupes, se resuelve de forma sencilla:
  • Primero, determina qué contactos potenciales necesitas para que tu proyecto surja y mucha gente lo pueda conocer.
  • Segundo, haz algo valioso y gratis para esa persona.
  • Tercero, sé constante.
El problema es que muchos emprendedores quieren que les den dinero, publicidad, tráfico y más, sin ellos dar nada valioso a cambio.
No estoy diciendo que trabajes gratuitamente para todo el mundo, pero si tu mercado no sabe que existes entonces sí es necesario que hagas algunas cosas gratis para ciertas personas clave y darte a conocer. Por ejemplo: si necesitas conocer al director de un periódico para que te ayude a promocionarte, podrías escribir artículos gratuitos y valiosos para su mercado, ser constante y crear una relación.
Fracaso # 2: Buscar la perfección. Tratar de crear el producto, el programa o el servicio perfecto puede consumirte todo el tiempo que deberías estar invirtiendo en marketing.
Ese miedo de no saber si tu producto o servicio es lo suficientemente bueno para el mercado, te estanca. Tú estás del lado del creador y no del comprador, son ellos los que deciden si lo que tienes es valioso o no.
Por ejemplo, todos los días salen cientos de aplicaciones nuevas en versión beta, no son perfectas y no tienen todos los detalles al 100% porque si los desarrolladores buscarán eso, el mundo nunca las conocería. Es cuando el mercado lo valida, que se hacen cientos o miles de descargas que se perfecciona el producto.
Fracaso # 3: Falta de organización. No conozco a nadie que tenga energía ilimitada para hacer todas las cosas que se propone y hacerlo al 100%.
Eso no funciona, eres un ser humano que necesitas descansar, por eso enfoca la mayor cantidad de energía en actividades que te impulsen a dónde quieres llegar y sé disciplinado. Observa a los personajes más famosos de cualquier industria, ¿por qué se dieron a conocer? Porque decidieron ser muy buenos en una sola cosa; sea en el futbol, en la moda, en el marketing, en las ventas, etc.
Ahora te toca a ti, busca y contacta a las personas clave que tu proyecto necesita, crea una versión beta, lánzala y enfócate en lo que realmente importa.

15 abr 2016

5 enseñanzas del Titanic para enfrentar las crisis



5 enseñanzas del Titanic para enfrentar las crisis

En una noche como la de hoy, pero de 1912, el trasatlántico más grande que haya cruzado los mares, el RMS Titanic, se hundió en al fondo del norte del Océano Atlántico cobrando la vida de más de 1,500 personas. Este desastre ha capturado al imaginario popular desde hace décadas, tanto así que su historia dio la trama para una de las películas más taquilleras del cine.
La tragedia del Titanic, un barco que se creía tan insumergible que se decía que ni Dios mismo podía afectarlo, trae cinco lecciones importantes que cualquier emprendedor puede aplicar ante las crisis. 

1. La importancia de las métricas

 El Titanic traía a cerca de dos mil pasajeros, entre tripulantes y huéspedes, cuando chocó contra el iceberg que lo condenaría a la infamia. Una de las razones por las que la tragedia de este barco de la White Star Line fue tan grande es que no traía suficientes botes salvavidas ni para la mitad de pasajeros. Los botes salvavidas del Titanic eran los más innovadores del momento, pero en esas épocas la cantidad de estos vehículos se determinaba por el peso del barco y no por el número de pasajeros.
En el mismo sentido es importante que los proyectos que manejas en tu empresa estén respaldados por métricas confiables que realmente reflejen tus necesidades. Contrata a un servicio externo, haz un estudio de mercado, realiza encuestas, mide el avance de tu trabajo, etcétera. De esta manera evitarás realizar esfuerzos estériles.

2. Pon atención a las "mareas"

La tripulación del Titanic falló en estar al pendiente de encontrarse con un iceberg, una mala idea teniendo en cuenta lo difícil que es cambiar el rumbo de un barco tan grande. Éste fue su error fatal debido a que los témpanos se localizaban en lugares poco comunes ese año. Nuevas investigaciones revelan la razón: un inusual acercamiento lunar provocó una marea muy alta, lo que acercó los icebergs, que por lo general se mantienen cerca de las orillas y en aguas profundas.
Esta noticia muestra lo que le ocurre a muchas industrias como a la de la música o de renta de películas que continúan recorriendo el mismo camino, ignorando todas las señales de que el mercado se ha transformado hacia el formato digital. El resultado fue que nuevos competidores les robaron a sus clientes. Por eso debes mantenerte alerta a las nuevas tendencias y cambios en el mercado para asegurarte de que tu negocio no se vaya a la quiebra.

3. Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor 

El hundimiento del Titanic hubiese sido una tragedia menor si el barco hubiera contado con suficientes botes salvavidas. De acuerdo a RMS Titanic Inc., cuya misión es preservar los artefactos y la historia del Titanic, el barco cumplía con una ley que no había sido considerada para un buque de su tamaño. En lugar de hacer lo correcto, los ingenieros quitaron espacio para aumentar el tamaño de la cubierta y disminuir costos.
Pero el verdadero costo de esta irresponsable actitud con respecto a la seguridad fue la pérdida de más de 1,500 vidas. Aunque, esperemos, los errores en tu negocio no causarán muertes, debes realizar simulacros periódicos y evacuaciones en tus empleados. Asegúrate de que tus instalaciones estén en buen estado y que tengas un plan de emergencia, así como extinguidores y salidas especiales para evitar daños y pérdidas. Según Axa Monterrey, solo el 5% de las Pymes mexicanas cuenta con un seguro para protegerse. 

4. Una tragedia es resultado de muchas cosas pequeñas que salen mal

Un error común es pensar que el fracaso es resultado del error épico de una sola persona, cuando en muchas ocasiones es resultado de la suma de varias circunstancias. Se dice que los vigilantes de la torre del Titanic no traían binoculares; los operadores del telégrafo no prestaron atención a mensajes de advertencia de otros navíos; Bruce Ismay – el empresario dueño del Titanic- presionó al capitán Edward Smith para que el barco viajara a toda velocidad aun cuando su tamaño lo hacía difícil de maniobrar; la compañía White Star Line obligó a Thomas Andrews, arquitecto del barco, a reducir el número de botes salvavidas para que la cubierta no se viera “fea”, etcétera.
En la vida de un negocio, los pequeños errores suelen ir apareciendo paulatinamente por lo que es indispensable poner atención a estos detalles y atenderlos con celeridad antes de que se conviertan en una bola de nieve que acabe por aplastarnos.

5. La importancia de la documentación

Luego del hundimiento del barco, muchas de las víctimas quedaron sin reconocer debido a que no traían papeles con ellos. La mayoría de estas personas viajaban en tercera clase a América en busca de una nueva oportunidad y su equipaje, que traía las pocas identificaciones existentes, se quedó en el fondo del Atlántico. Algunos de ellos han logrado ser identificados gracias a las muestras de ADN que se han recolectado del cementerio del Titanic en Hallifax, Canadá, pero una gran cantidad de ellos sigue sin nombre real.
A nadie le gusta tener muchos papeles en el escritorio. Sin embargo, la correcta documentación te puede evitar dolores de cabeza futuros e incluso servir de herramienta para proyectos futuros o en todo caso como defensa en momentos de crisis. Trata de mantener tus archivos en orden día con día, tanto en formato digital como físico, para que en el momento en que los necesites accedas rápidamente al papel que necesitas.

12 abr 2016

10 errores letales y cómo solucionarlos



10 errores letales y cómo solucionarlos

Lo valioso de equivocarse es que da pie a un aprendizaje. Entérate de cómo hacer de tus tropiezos, el principio de la estrategia que buscas para alcanzar el éxito.

Cientos de startups fracasan año con año; sin embargo, las razones por las cuales cierran sus puertas son pocas. “Platico con dueños de negocio tres o cuatro veces a la semana, y todos tienen los mismos problemas”, asegura Tarek Kamil, un emprendedor en serie que ha iniciado cinco empresas (la más reciente es la plataforma de comunicación Cerkl, donde participa como director general).
“Las personas caen en las mismas trampas todo el tiempo. Por lo que, si lograran prevenir los errores comunes, se incrementarían las posibilidades de tener una empresa exitosa”.
Tarek no es el único que piensa esto. Mentores, inversionistas y otros empresarios coinciden en que ciertos errores se repiten constantemente. ¿Cuáles son estos? Mejor aún: aquí algunas soluciones efectivas para superarlos.

1. No estar preparado

Nadie debería presentarse a correr el maratón de Boston sin haber entrenado primero. La misma regla aplica al iniciar un negocio. Es necesario calentar con un poco de entrenamiento antes de arrancar. Por ejemplo, descansar lo suficiente y llevar una nutrición balanceada son de gran ayuda. “Tienes que ser riguroso y asegurarte de que cada aspecto de tu vida esté bajo control”, señala Tarek. Recuerda: una startup tendrá ciertas secuelas en tu vida personal, garantizado.
Si tus amigos y familiares no comprenden lo que estás a punto de empezar y no apoyan tu visión, se convertirán en un problema personal, además de generar una gran distracción que terminará perjudicando a tu empresa. Por lo que la recomendación es tener una conversación franca desde el comienzo para plantear tus expectativas.
“Debes decirles: ‘voy a enfocar mi atención a esto’, y aunque no significa que no sean importantes para ti durante este proceso, podrían llegar a sentirse de esa manera”, advierte el director general de Cerkl. “Por eso, hay que estar seguros de que esto quede claro, pues al momento de iniciar un negocio se pondrá en evidencia cuáles son las partes de tu vida personal más débiles”.

2. Confundir un producto con una empresa

En esta era de aplicaciones, el emprendedor y estratega de negocios, Eric Holtzclaw, afirma que quienes aspiran a convertirse en empresarios no siempre saben cómo construir sobre su propio éxito.
Para saber si vas por el camino correcto, debes preguntarte: ¿tienes fuentes de ingresos potenciales más allá  de la sola venta de tu producto o servicio? Esto es un factor clave que los inversionistas buscan, ya que “quieren ver qué es lo que sigue y cerciorarse de que la empresa tendrá vida (incluso) después de lo que esta? ofreciendo actualmente. ¿Se va a licenciar la tecnología a otra persona? ¿Cómo se ve la compañía en tres o cinco años? Todo esto es de gran relevancia y te ayudara? a determinar si realmente tienes un negocio con potencial”, concluye Eric.

3. No pagar por experiencia

Decimos esto con todo respeto: no eres bueno en todo. Toma en cuenta que cada área de una empresa debe estar a cargo de expertos –sobre todo, si se trata de cosas complicadas, como impuestos y cuestiones legales–. “Estructurar la compañía y las inversiones futuras de manera errónea es algo que te atormentará y afectará tu negocio por siempre”, sentencia el empresario Greg Rau, director de operaciones de Ridago, una firma de ingeniería de hardware con sede en Oregón, EE.UU.
Por ello, para resolver los puntos que realmente importan, no debes conformarte con descargar una guía gratuita de Internet o creer que puedes hacerlo solo. Contrata a un experto cuyo trabajo consista en saber exactamente lo que se tiene que hacer. De acuerdo con Greg, los emprendedores necesitan ayuda con urgencia “al redactar los términos bajo los cuales aceptarán las inversiones, ya que si no se presta atención en las condiciones –tales como las preferencias de liquidación– la futura venta de la empresa puede verse comprometida, al punto que los fundadores de ésta no reciban ni un solo peso por ella”, aclara el experto.

4. Ignorar los datos

El “pensamiento mágico” puede matar cualquier negocio, afirma Lisa Stone, cofundadora de la comunidad en línea BlogHer, con sede en San Francisco, EE.UU. Creer que tendrás éxito no es suficiente, se requiere hacer cálculos reales para saber si tienes posibilidades suficientes de conseguirlo. Tiene que haber datos que validen y respalden que tu idea es real, o que proporcionen un indicador de que podría serlo. Una vez que reúnas toda la información debes utilizarla para crear indicadores de rendimiento clave o fijar metas que muestren que tu idea o negocio está progresando.
Lisa habla por experiencia. En las primeras etapas de BlogHer, se le dijo a ella y a sus socios que las mujeres nunca participarían en blogs en cantidades suficientes para tener una conferencia anual. Pero los datos que recaudaron durante su primera conferencia de prueba confirmaban que el plan funcionaria. El evento, organizado en tan solo cuatro meses, vendió todos los espacios y contó con más de 300 visitantes, lo que generó US$60,000, mismos que se invirtieron de nuevo en la empresa.

5. Crecer demasiado rápido

Existe una cifra aterradora: el 74% de las startups de Internet fracasa porque crecen demasiado rápido o muy pronto, de acuerdo con el informe de Startup Genome.
“Esto sucede mucho. Cuando los emprendedores recaudan fondos, sienten que están llenos de dinero en efectivo y lo gastan en cosas equivocadas. Pero cuando se dan cuenta que gastarlo no era lo adecuado, es demasiado tarde”, opina Erik Rannala, cofundador y socio administrador de Mucker Capital, empresa con sede en Los Ángeles, EE.UU.
¿En qué están gastando el dinero? En cualquier cosa. Desde marketing hasta contratar personal antes de lo necesario. “El problema siempre es el mismo: se acaban el presupuesto rápidamente y lo utilizan en cosas que no son esenciales para crecer. Cuando tienes que empezar a gastar dinero, debes tener más o una manera de generar más. Si te quedas sin fondos antes de lograr alguna meta de tu plan de negocios, te será muy difícil recaudar más”, agrega.

6. Aferrarte a una idea equivocada

“Tienes que darte cuenta que a veces estás en el camino equivocado o que te has topado con una pared que tendrás que derribar”, comenta Erik. Este error es especialmente común en emprendedores novatos o personas que están entrando a mercados desconocidos, quienes se enamoran de su idea original y no pueden ver que están fracasando.
No actúes por instinto, actúa con datos y evidencia. Evalúa cómo encajan tus productos en el mercado actual. Tal vez sea necesario llevar a cabo algunos experimentos para determinar qué cambios o ajustes hacer para atraer a más clientes, y si estos cambios incrementan tus costos.
“Por ejemplo, para las empresas de comercio electrónico existen cinco o seis técnicas probadas para conseguir clientes. Si las has intentado todas por seis meses o hasta un año y no estás obteniendo resultados, puede ser un indicador de que hay algo que no funciona en tu modelo de negocio”, subraya el cofundador de Mucker Capital.

7. No saber delegar

Posiblemente sea el problema más común al estar a cargo de la operación de un negocio. Típico: en lugar de ceder el control y confiar en otras personas, buscas hacer todo tú solo y al final fracasas. Entendemos que es tu instinto, por supuesto. “Muchos emprendedores exitosos son muy estratégicos y no quieren tener que preocuparse por saber si los detalles pequeños se están ejecutando de la manera en que ellos quieren”, dice Eric Holtzclaw.
Entonces, ¿qué se puede hacer? Delegar, así de simple. Empieza trazando el proceso, un tipo de guía que explique cómo hacer las cosas de la forma adecuada. El resultado: tendrás más tranquilidad y tus colaboradores sabrán qué dirección tomar.
“De lo contrario, contratarás personal apresuradamente cuando sientas que no puedes con todo. Si te encuentras a tope y no hay nadie que te ayude con las tareas específicas de la empresa, nunca superarás esa etapa. Tienes que delegar”, añade el experto.

8. Pensar que el dinero lo soluciona todo

Cuando un emprendedor está en aprietos suele pensar que si tan solo pudiera reunir un poco más de fondos, sus problemas se solucionarían. Pero así no funcionan las cosas. El dinero no puede arreglar problemas fundamentales en el plan de negocios, de acuerdo con Carter Cast, profesor de emprendimiento en Kellogg School of Management.
“Si tu modelo de negocio no está bien planteado, no podrás resolver el problema simplemente con dinero. Tienes que encontrar qué es lo que no funciona y arreglarlo primero. Intentar hacerlo al revés sólo empeorará las cosas”, considera el también socio de Pritzker Group Venture Capital con sede en Chicago, EE.UU.

9. Subestimar cuánto tiempo requieres para vender

Hay que ser claros desde un principio: vender toma tiempo. Muchas startups creen que pueden lograr contratos con grandes compañías en tres o seis meses. Aunque la realidad es otra: una negociación de este tipo puede tomar hasta un año. Si tu plan de negocios no contempla esto, estarás en grandes problemas.
“Tienes que vender a los ejecutivos, al director, al área de tecnología y al gerente. Hay muchos niveles que deben aprobar la compra y después se implementan los procesos protocolarios. He visto a empresas que se quedan sin dinero porque no calcularon bien el tiempo necesario para cerrar un trato”, agrega el catedrático.

10. Miedo al fracaso

“Aprende de tus errores”, puede ser una frase común; sin embargo, a Tarek Kamil no le gusta. Sin importar qué tanto glorifiquen los emprendedores el fracaso, sigue siendo una palabra que aterroriza. Nadie quiere ser lo contrario a exitoso.
“Es un término que está mal empleado, ya que ‘fracasar’ quiere decir que no hay beneficio alguno y, en la mayoría de los casos, esto no es cierto”, explica.
Por tanto, debes cambiar tu mentalidad. No fracasaste, sino llevaste a cabo un experimento que mejorará tu próximo negocio. “Se trata de aprender. A pesar de que cada vez nos dolerá un poco, podemos aplicar esa lección para seguir adelante y alcanzar mejores resultados”, finaliza.